sábado, 22 de junio de 2013

Sal de su trampa.


 


"Siempre, unas cosas se apresuran a ser y las otras a dejar de ser; y aun de lo que alcanza a ser, una parte está ya extinguida; desapariciones y transformaciones renuevan el mundo sin cesar, como la incesante huida del tiempo renueva continuamente la duración infinita. En medio de este torrente, donde todo pasa fugaz y en el cual es imposible detenerse, ¿podría dar alguien quizá la menor importancia a cualquier cosa?"
"La naturaleza universal emplea la materia común de todas las cosas como si fuese cera. Hace un momento ha modelado el cuerpo de un caballo, luego, ha destruido su labor mezclándola a otros elementos para hacer un árbol, después ha obrado del mismo modo para hacer un hombre u otro cualquiera, y cada uno de estos seres sólo ha subsistido un instante."
(Marco Aurelio, Meditaciones) 

"En este estadio de nuestra evolución es muy importante que los seres humanos nos calmemos, que reduzcamos la intensidad de nuestra ansiedad y aprendamos a tomarnos las cosas con más calma. Que comamos menos, no le demos tantas vueltas, y nos preocupemos menos de estar aquí".
"Así que la cuestión es: no necesitamos sobrevivir. ¡Metámonoslo en la cabeza! En realidad no tenemos que seguir luchando para vivir, porque la nada de la muerte, al ser el opuesto de la vida, simplemente la genera."
(Alan Watts, Salir de la trampa)

 "Prestad atención gusanos. No sois especiales, No sois un copo de nieve único y hermoso, sois de la misma materia orgánica en descomposición que todo lo demás. Somos la mierda cantante y danzante del mundo. Todos formamos parte del mismo montón de estiércol."
(Tyler Durden, El club de la lucha)


Llevas años buscando la causa de tu dolor, el verdadero origen del sufrimiento que padeces, y finalmente empiezas a entender, por fin has comprendido que el culpable no es sino la errónea y falsa percepción que tienes de ti mismo.

Desde que eras un niño te han hecho creer, por todos los medios posibles, que eras alguien especial, alguien destinado a grandes logros, a grandes empresas, y tú, desgraciadamente, picaste el anzuelo, caíste en las mayas de su red.

Tu insufrible dolor, tu angustioso sufrimiento, proviene del falso y engañoso concepto que te han hecho forjarte de ti mismo, y ahora, como otro Sísifo, cargas con esa absurda y pesada responsabilidad. Renuncia a él y serás libre, despréndete de todos los ropajes con los que han tratado y has tratado (y continuamente siguen y sigues tratando) de definirte, desde que naciste hasta el momento presente, suelta esa estúpida roca que, una y otra vez, te empeñas en vano en subir a lo alto de la montaña.

Tú, ni muchos menos, eres eso que crees ser, sino algo completamente diferente, imposible de ser definido, imposible de ser medido, ilimitado; sin embargo, mientras tu incapacidad para comprender te lleve a agarrarte a tales definiciones, a sus irreales unidades de medida, a cargar con ese absurdo yugo, seguirás sufriendo.

La solución está muy clara, aunque es comprensible que te cueste tanto verla, pues son muchos los años que llevas recibiendo y aceptando como válidos los mensajes (verbales y no verbales) que te han llevado a creerte lo que no eres: el personaje que llevas interpretando casi toda tu vida.

Reconócelo de una vez, tú no eres ese que te han hecho creer que eres, él es tan sólo la causa de tu continuo sufrimiento, de tu incesante dolor, de tu perenne esclavitud. Olvídate de una vez por todas de él, renuncia a ese Yo que tanto ellos como tú lleváis tanto tiempo reinventando, y por fin podrás empezar verdaderamente a vivir, a fluir a través de la corriente del presente eterno.


 Fuente: El Poder de Eros y de La Psique